Proyecto educativo y social en la naturaleza con más de 10 años de trayectoria
Así se vive
Juego libre
El juego guía el día.
El juego es el corazón de Aúlla. Es la forma natural que tienen los niños y niñas de explorar el mundo y comprenderse a sí mismos. Cuando juegan prueban, se equivocan, crean, toman decisiones. Ahí es donde sucede el aprendizaje profundo.
Naturaleza
El entorno también educa.
El entorno natural donde se pasan tantas horas al día influye directamente en el desarrollo. El lugar en el que se vive gran parte del día condiciona la forma de moverse, de jugar y de relacionarse. El contacto diario con la naturaleza ofrece espacio para el movimiento, el juego espontáneo y el descanso, favoreciendo la atención y la regulación corporal y emocional.
Tiempo y ritmo
El tiempo y el ritmo también educan.
En Aúlla respetamos los tiempos reales de la infancia. El aprendizaje necesita calma, repetición y continuidad. Cuando el día tiene un ritmo claro, sin prisas ni interrupciones constantes, los niños y niñas pueden concentrarse, profundizar en su juego y seguir su propio proceso de desarrollo.
Vínculo
La relación sostiene el día.
Cuidamos las relaciones que se tejen en el día a día entre niñas y niños y entre niños y adultas. La presencia cercana, la disponibilidad y la coherencia del adulto crean un entorno seguro donde pueden confiar, expresarse y ser auténticos.
Experiencias en el Bosque
Propuestas en la naturaleza fuera del horario escolar
(campamentos y, más adelante, grupos de montaña)